Los microorganismos los podemos encontrar en todas partes, pueden permanecer durante años y también en distintas formas. Éstos pueden permanecer latente durante muchos años. Y, a diferencia de lo que se piensa, son beneficiosos para la salud de nuestras plantas.

Antes de saltar a la microvida, vamos a explicar qué y cómo influye en el crecimiento de las plantas.

Millones de microorganismos

Comencemos por el principio, encontramos millones de microorganismos en todas partes, en el agua, en el aire, en las plantas y en el suelo. Éstos son los hongos, protozoos, algas o bacterias que ya conocemos. Se encuentran en cada milímetro del suelo disputándose los recursos y haciendo de éste un organismo vivo en sí mismo. Además si lo mantenemos sano podemos ahorrarnos mucho trabajo a la hora de cultivarlo, sin tener que estar, entre otras cosas, utilizando cada día más botes de fertilizantes. Y es por ello que alimentamos el suelo en lugar de la planta. Manteniendo así mismo una «cama» viva durante todo el cultivo.

hojas y flores de cannabis

Un suelo fértil y rico

En un suelo fértil y equilibrado dispondremos de toda una army de microorganismos beneficiosos, por ejemplo: hongos o bacterias. Éstas serán capaces de liberar elementos nutritivos para las raíces en una especie de buffet libre para nuestras plantas. Inmediatamente absorverán los nutrientes necesarios desechando lo que no necesiten siendo capaces de terminar todo el ciclo del cultivo.

Función fundamental

Habiendo entendido todo lo anterior, vamos a ver dos partes:

Por un lado apreciamos que todo este ejército de microvida tiene un función primordial en los ciclos biogeoquímicos como son los que enunciamos a continuación:

  • Nitrógeno
  • Oxígeno
  • Hidrógeno
  • Fósforo

Contribuyendo a su vez desde la fijación del Nitrógeno en la atmósfera al ciclo del Oxígeno, ciclos que hacen posible la vida en la tierra.

Por otro lado los microorganismos y su gran capacidad para fijar Nitrógeno en el suelo, sería el primer macronutriente necesario en el que conseguirá que la planta, las rizobacterias y los microorganismos del suelo vivan en simbiosis, consiguiendo así que un sustrato sano recompense a las plantas con nutrientes necesarios y viceversa.

Sólo será necesario añadir agua, ya que, como consecuencia de todo lo anterior, nuestro sustrato (ya enriquecido con todos los microorganismos beneficiosos) será el que se encargue de la alimentación de nuestras plantas.

rama de cannabis

No olvides para la microvida: FEED THE SOIL, NOT THE PLANT